Más de tres cuartos del planeta está formado por agua. De la misma manera, más de un 70% del cuerpo humano se compone precisamente de este alimento. El agua, tanto para el planeta como para el ser humano es uno de los bienes más necesarios. A pesar de la presencia del agua en el entorno, son muchas las personas que no disponen de un acceso al elemento, característica que provoca graves problemas de deshidratación o sanitarios. Existen continentes, como África, donde la situación llega a extremos incalculables para los seres humanos y para la fauna.
El agua, además, protagoniza múltiples luchas y peleas por intereses políticos, sociales y económicos. Muy conocido es el caso en nuestro país del trasvase del Ebro, conflicto entre Aragón, la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. En la actualidad, la conservación del agua y el despilfarro de ésta supone una de las máximas preocupaciones ecológicas del planeta. Depende del buen uso y explotación de los seres humanos que este elemento tan indispensable para la supervivencia no se agote.
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El agua forma parte de la vida del ser humano, es un elemento indispensable para la vida del hombre, de los animales y de la fauna y, además, supone una gran fuente de energía para el planeta. La energía hidráulica es aquella que se obtiene mediante el aprovechamiento de la fuerza de la corriente, ya sea a través de saltos de agua o de las propias mareas. Las centrales hidroeléctricas de represa, que forman grandes embalses y pantanos artificiales, sin embargo, no son consideradas fuente de energía eclógica ya que su construcción supone un gran impacto medioambiental. La ventaja de la energía hidráulica es que no contamina y elimina parcialmente los costes de combustible. Otra de las ventajas supone la larga vida de dichas plantas, que duran más que las eléctricas que funcionan con combustible. Los ecologistas y movimientos sociales verdes resaltan la importancia de su buen uso ya que la construcción de embalses y presas han supuesto en múltiples ocasiones un gran desastre medioambiental.
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El agua, además de ser un elemento vital para la existencia del ser humano y del planeta, es el medio ideal para disfrutar de diferentes actividades de ocio y deportivas. Los adeptos a los deportes de agua aumentan año tras año y, los deportes tradicionales dan paso a nuevas modalidades. Son muchos los deportes náuticos que maravillan al hombre. Entre los más populares destacan la navegación de vela, la pesca, el surf y el submarinismo. Sin embargo, el kitesurf y la pesca deportiva aumentan la popularidad día tras día. La península española cuenta con múltiples regiones ideales para practicar los deportes acuáticos. Pero son las Islas Canarias, que por su situación geográfica y sus condiciones naturales, figuran como uno de los destinos favoritos de los amantes del mar. Debido a sus condiciones terrestres, Canarias presenta una gran variedad y riqueza de la flora marina. El buceo y la pesca deportiva se practican cada vez con más frecuencia. El surf es también uno de los deportes acuáticos más practicados en las islas debido a las grandes corrientes del Océano Atlántico.
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